martes, 10 de septiembre de 2013

A proposito de arrepentimientos, perdones y similares (Alma Negra)

..esto de estar en casa recuperandome, viendo la television y volviendo a ver lo que durante años dijimos y que fundamentaba nuestras decisiones como resistente y al mismo tiempo ver las volteretas, el intento de reinstalar un discurso oficial sobre los hechos, las pomadas de reconciliacion, de perdon, me ponen mal. Siento mas que odio, desprecio por los que hoy se "blanquean", por los que "nunca supieron", por los sediciosos de ayer que hoy posan de "democratas", por los miserables que nos cerraban las puertas, que miraban para el lado y que hoy dicen estyar arrepentidos.

Se habla que el dique de contencion de la memoria se rompió.....pamplinas, estamos frente a una operacion mediatica de la Concertacion "reforzada" que quiere montarse nuevamente sobre el movimiento popular mostrando lo malo de la dictadura.....pero nuestra memoria no es tan mala y nuestro cotidiano nos muestran que las luchas populares han debido seguir enfrentando represion, criminalizacion, asaltos masivos de tropas en la araucania, montajes desde las fiscalias, desparecidos, asesinados en "democracia", balas "locas". Bachelet habla de que el error fue despreciar la "democracia burguesa"...no se equivoca desde su rol de defensora del Estado Capitalista, el error fue no tener la madurez suficiente para entender justamente el CARACTER del Estado Burgues y pretender reformarlo sin resolver el problema militar de toda revolucion: armar a las masas para defender el proceso.

Frente a las numerosas peticiones de perdon, arrepentimientos y similares, humildemente yo quiero sostener, con la misma fuerza, lo que un dia señale frente al segundo Consejod de Guerra que me realizaron en 1981:

DEFENSA POLITICA DE GUILLERMO RODRÍGUEZ ANTE EL CONSEJO DE GUERRA REALIZADO EN ESCUELA DE SUBOFICIALES DEL EJÉRCITO, OCTUBRE DE 1981.

DEFENSA POLÍTICA ANTE CONSEJO DE GUERRA DE OCTUBRE 1981

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DEFENSA POLITICA DE GUILLERMO RODRÍGUEZ ANTE EL CONSEJO DE GUERRA
REALIZADO EN ESCUELA DE SUBOFICIALES DEL EJÉRCITO, OCTUBRE DE 1981. 
Señores Oficiales miembros del Consejo de Guerra, comparezco ante Uds. para responder de la muerte de un funcionario de la C.N.I. y al mismo tiempo responder por más de 31 delitos que han configurado en mi contra los servicios de seguridad e investigaciones. Sin embargo, comparezco al mismo tiempo frente al Pueblo entero para que juzgue a un militante del MIR, ex jefe de las Milicias Populares de la Resistencia y su actividad de más de un año y medio en la Resistencia Armada.
Me declaro culpable de haber nacido en una familia proletaria y haber conocido desde la infancia el hambre y la miseria, de haber luchado mucho para educarme y de haber comprendido desde muy joven que la sociedad chilena se funda en el dominio y la Explotación de muchos por parte de unos pocos, apoyados en un cuerpo represivo, a saber las FFAA. 
Reconozco que desde muy joven milite en el Movimiento de Izquierda Revolucionaria, MlR, y que durante los años 1970- 1973 me dediqué por entero al desarrollo del Poder Popular en el cordón industrial Maipú-Cerrillos.
Reconozco que en Septiembre de 1973 al igual que muchos Chilenos, resistí con las armas el golpe militar que las FFAA dieron para derrocar al Presidente Allende, para recomponer el sistema capitalista de dominación, para hacer retroceder al pueblo, arrebatándole por la fuerza los derechos y conquistas alcanzadas y para aniquilar a los Partidos de Izquierda y particularmente a los Revolucionarios. 
Reconozco que, luego de dos años, de encarcelamiento y ser expulsado del país, me integré en el exterior al amplio movimiento de Solidaridad con el Pueblo de Chile y que trabajé organizando a los exiliados, denunciando las violaciones a los Derechos Humanos, formando oficinas publicas de información sobre los Presos Políticos y sobre los Presos Políticos Desaparecidos y que participé activamente informando a los demócratas del mundo entero sobre la lucha de Resistencia en Chile. 
Asumo responsablemente que no acepté el vivir exiliado obligatoriamente y que decidí libremente regresar al país para reincorporarme a la lucha por la libertad. 
Confieso que al llegar a Chile mi decisión de luchar se fortaleció frente a las injusticias que cotidianamente vive el pueblo Chileno. La gran contradicción entre cientos de obreros cesantes, de obreros del PEM que ganan sueldos miserables, de salarios de Hambre s mientras que un puñado de Monopolistas se enriquecen, me indignó, de igual manera me enfureció el ver miles de pobladores sin casa, viviendo marginados de todo derecho, en tanto que crecían los grandes,, parques, los caracoles, los Bowling Centers, Multicines, Hipermercado, etc.. , privilegios aberrantes de una minoría.
Claro que Chile había cambiado estos años; miles de jóvenes marginados del trabajo y la educación y arrojados a la delincuencia, al vicio, a la cesantía, sin tener una sola opción para el futuro; me encontré con dos Chiles distintos y vi claramente al Chile mayoritario carente de derechos , reprimido brutalmente y todo esto hoy fundamentado en leyes y Constituciones impuestas a través de farsas o simplemente por las armas, y no fue novedad ver la misma represión que asesino a más de 5.000 Chilenos, que hizo desaparecer a 2.500 Presos Políticos, que arrastró a las cárceles a uno de cada veinte chilenos, que arrojó al exilio a más de 1 millón de chilenos. 
La represión que encontré fue peor: reprimiendo a los que luchan por techos, encarcelando a dirigentes por el sólo hecho de formular peticiones, expulsando fuera del país a connotados defensores de los Derechos Humanos, la llamada Justicia Chilena repartiendo relegaciones, expulsiones y cárcel para obreros, estudiantes, campesinos y para todo aquel que levante su voz para reclamar sus derechos, más aún, persiguiendo y hostigando aún en las cárceles a los Presos Políticos. Y también vi al igual que todos los chilenos, la “justicia” de los aparatos represivos asesinando a jóvenes como Jara, Arratia, Olivares, Horta Jopia, Palominos y Riveros, en tanto que se institucionalizaba la represión a los obreros con el Plan Laboral, a los estudiantes con la nueva Ley General de Universidades, etc.
No vale la pena extenderse en esta ocasión en explicar la situación actual de miseria y represión en que viven los chilenos, basta decir que hoy vivimos bajo un régimen de hambre y opresión respa1dados por las FFAA, en beneficio de un puñado de monopolistas y oficiales de las propias FFAA. Y cuando existe hambre y opresión en una nación, surge inevitable y de manera absolutamente legítima la rebelión.. Porque la rebelión es un derecho consagrado por la humanidad en su lucha histórica contra los opresores, y la rebelión siempre fue condenada por los opresores..
Porque justa y legítima fue la rebelión encabezada por O’Higgins, Carrera y Rodríguez contra el yugo español y ellos fueron los “extremistas” de su tiempo. Porque cada conquista alcanzada por los trabajadores chilenos ha sido a costa de rebeliones, paros y huelgas, cárceles y masacres. 
Señores oficiales del Consejo de Guerra, es evidente que en Chile hoy en día hay unos pocos grupos monopólicos dueños del poder y la riqueza y que la gran mayoría vive con sus derechos postergados y sumidos en la miseria y esta situación fue creada y mantenida por el poder de las armas de las FFAA chilenas. 
Es por ello que desde el pueblo mismo ha surgido la Resistencia Popular y que no es otra cosa que la organización clandestina de los oprimidos para hacer efectivo el derecho a la rebelión, de los que luchan por sus justas aspiraciones y saben que _ellas se alcanzarán sólo derrocando a la dictadura. 
Confieso que, siendo yo militante del MIR, a mi regreso me integré a la Resistencia Popular y recibí la tarea privilegiada de aportar en un frente concretos: la lucha armada,, y para mi propio orgullo mi partido me destinó a la vanguardia del pueblo, a las Milicias de la Resistencia. 
Porque para la Resistencia está claro que la dictadura se sostiene apoyada sólo en el poder de las armas de las FFAA y es por ello que luchamos por desarrollar una fuerza popular que sea social, política y militar, porque sabemos que sólo construyendo en ejercito de la Resistencia superior a las FFAA lograremos derrocar a la dictadura. Es por ello que elegimos el desarrollar la guerra revolucionaria, porque ello nos permite luchar en todos los frentes, legal y clandestino, con la propaganda y las armas, porque mediante la guerra revolucionaria vamos desarrollando en pequeños combates nuestras fuerzas para ir alcanzando el desarrollo de muchas fuerzas, uniendo al 
pueblo, organizándolo para que luche hoy por sus derechos, pero que se capacite al mismo tiempo para los combates decisivos. 
Me declaro culpable de ser un miliciano y de estar absolutamente convencidos que solo la guerra del pueblo nos hará libres. A ello me dediqué durante el escaso tiempo que permanecí libre en Chile desarrollando las milicias populares que no son otra cosa que grupos de obreros, estudiantes, campesinos, jóvenes y adultos, hombres y mujeres que toman las armas para hacer efectivo el Derecho a la Rebelión.
En unas pocas palabras: Frente a la guerra de agresión que los monopolios y las FFAA desataron contra el pueblo chileno, la Resistencia y sus Milicias desarrollan la guerra popular. Porque está claro que en Chile está en desarrollo en sus primeras fases la guerra popular, a pesar de que la propaganda oficial presente a Chile como un “oasis de orden, paz y tranquilidad”; más de 150 acciones armadas de las Milicias en Santiago y todo el país durante 1930, lo señalan y lo confirman los asaltos a cuarteles en Santiago, y la heroica guerrilla en Neltume, germen del Ejercito de la Resistencia.
El desarrollo de este Consejo de Guerra es la prueba más palpable de ello, de que en Chile hay dos fuerzas beligerantes:| la que Uds. señores oficiales representan en este Consejo de Guerra y la que este prisionero representa, y los propios cargos o delitos prueban esta guerra que se inicia. Sin embargo, la Constitución de este Consejo de Guerra es ilegítima; la legislación internacionalmente reconocida sobre conflictos armados, los tratados y acuerdos reconocidos y por lo tanto obligatorios para el Estado Chileno, establecen, claramente los objetivos y atribuciones de un consejo de guerra, el cual no puede juzgar acerca del derecho de una fuerza beligerante a “hacer la guerra” como tampoco acerca del derecho de un pueblo a organizar e iniciar su Rebelión contra una dominación tiránica.
Sólo puede llamarse a un tribunal de esta naturaleza para sancionar los atropellos cometidos por los combatientes contra los usos y costumbres de la guerra, lo que se conoce como crímenes de guerra, los cuales están claramente tipificados por el Derecho Internacional sobre conflictos armados, uno de los más claros y graves de estos delitos es la tortura de prisioneros, que hoy se aplica en forma masiva y prácticamente institucionalizada por los servicios
policiales y de seguridad del régimen militar.
Este Consejo de Guerra contra un miembro de la Resistencia organizada del pueblo chileno contra la tiranía que lo oprime, no pasará de ser una mascarada sin valor moral ni jurídico alguno, si junto con la aceptación implícita que el conlleva de la existencia en Chile de una situación de conflicto armado, no aceptan también las consecuencias de esta situación, entre las cuales puedo mencionar como mínimo las siguientes:
La extensión de esta legislación de guerra a ambas fuerzas, lo que significa enjuiciar a los criminales de guerra ocultos entré las propias FFAA al servicio de la dictadura, a los autores, cómplices y encubridores de los miles de casos de tortura, asesinatos, desapariciones, tanto a combatientes dirigentes del pueblo, como a civiles inocentes o ajenos a las operaciones armadas tengan el grado o función que tengan, y estén o no en servicio activo, puesto que como lo señalan la legislación internacional, el crimen de guerra es un crimen contra la humanidad, que, por lo tanto, no tiene plazo de prescripción.
El reconocimiento de las decenas de combatientes encarcelados y
ocultos entre la población penal común, su reubicación en campos especiales protegidos por los acuerdos internacionales al respecto.
Designación de un organismo Internacional que de garantías de imparcialidad y eficacia como mediador entre las fuerzas beligerantes, que controle y avale el respeto por ambas partes de las normas internacionales al respecto, para lo cual propongo acudir al Comité Internacional de Cruz Roja con sede en Ginebra.
Por lo que respecta a mis responsabilidades puedo señalar lo siguiente:
Se me acusa de más de 30 acciones de sabotaje incendiarios y reconozca que estas acciones fueran realizadas por la Resistencia Popular en la Campaña “Si no hay casas para los pobres no habrá casas ni centros de diversión para los ricos”. En esta campaña compartí la admiración del pueblo por los audaces milicianos que redujeron a cenizas lugares en donde jamás un trabajador puso sus pies, locales tales como; “Camino Real” restaurante símbolo, de los patrones, “Drivering Las. Brujas”, “Bowling-Center”, “Serviu”,”Escuela Nacional Sindical” Oficinas de Codelco, etc. 
Se me acusa de haber participado en la toma de radio Portales y reconozco con orgullo que fue mi voz y la de mi compañera Arcaida Flores Pérez “‘Marcela” o “Victoria” asesinada por la Brigada Investígadora de Asaltos el día 16 de Agosto de 1981, las que la Resistencia escogió para difundir un mensaje al pueblo; Dicho mensaje fue entregado a través de una acción armada el 29 de Abril ante la imposibilidad de nacerlos por los medios, ya que aquí en Chile no hay libertad de expresión, menos de prensa o difusión. 
Se me acusa de haber participado en la .distribución de alimentos que las milicias realizaron en la Población “La Victoria” en 1980 y reconozco que frente al hambre y la miseria de los pobladores es legítimo expropiar y distribuir los alimentos de las grandes empresas que trafican con las necesidades más elementales. 
Se me acusa de haber participado en expropiaciones a bancos y reconozco que la Resistencia realiza estas acciones para desarrollar con más fuerzas las Milicias y la lucha en general. Solo me cabe señalar las diferencias que hace la “justicia” chilena tan blanda para los que roban con guante blanco en los escándalos del IVA, caso CRAV, financieras brujas, Tattersal, auto incendios, las AFP o los casos más dramáticos de la CNI en la ciudad de Calama.
La acusación principal, motivo de este Consejo de Guerra es el ajusticiamiento de parte de la Resistencia de un agente de la CNI y del atentado contra una funcionaria del Servicio de Inteligencia. Independientemente que, como señalo mi abogado, solo me correspondió retrasmitir una orden de un grupo de milicianos, quiero señalar que hemos llegado a esta situación producto de los métodos que la propia Dictadura viene aplicando, desde 1973 en adelante con resultado de muerte de miles de chilenos que han sido asesinados, desaparecidos, fusilados, torturados y vejados por los Servicios de Seguridad.
La opinión pública ha conocido cientos de denuncias no sólo de la Resistencia sino de diversos Organismos presentadas a los tribunales, en foros Internacionales Comisiones de Juristas, ONU, y nunca las FFAA o los tribunales hicieron algo, más aún cuando se comprobó la participación de Carabineros en los asesinatos de Lonquen, estos fueron indultados.
La Resistencia Popular y sus Milicias son una fuerza Beligerantes que respeta el marco y las Leyes que rigen los conflictos armados pero frente a la tortura y el asesinato impune de resistentes, como los casos señalados de Jara, Arratia, Olivares, Horta Jopia, Riveros y los miles de asesinatos y desaparecidos ha decidido hacer efectiva la justicia popular contra todos aquellos responsables de torturas, masacres, asesinatos, desaparecimientos y este es el caso de Tapia Barraza y de la Mayor Ingrid Olderock.
Señores Oficiales, como integrante de las Milicias Populares, como oficial capturado por la fuerza enemiga, sé que este Consejo de Guerra no me juzga imparcialmente. Cualquiera pena que se me imponga, la rechazo porque solo acepto el juicio del pueblo, de la Resistencia, y de mi partido. En todo caso obligado por las circunstancias de ser un prisionero de Guerra tendré la fuerza moral para seguir adelante, porque como todo miembro del MIR y de la Resistencia nos empuja la fuerza de Salvador Allende, de Miguel Enríquez y de miles de combatientes caídos y de los que hoy luchan y particularmente por la generosa entrega y el ejemplo de “Marcela Victoria”, quien era Arcadia Flores Pérez que sola enfrentó arma en mano a un numeroso enemigo.
Lamento que con mi captura ustedes hayan obtenido tres armas y documentación de las Milicias y cualquiera sanción que el Partido, la Resistencia, o el pueblo me aplique por este hecho será mucho más doloroso para mi que cien condenas de ustedes.
EI pueblo Chileno hoy ya ejerce la rebelión, porque sabe que sólo la lucha nos hará libres, los Resistentes luchamos por la Democracia por derrocar a la dictadura, por convocar a una Asamblea Constituyente bajo un Gobierno Provisional que genere una Democracia basada en el poder popular resguardado por auténtica FFAA populares.
Tal como han sido todos los Consejos de Guerra realizados desde 1973 este no es diferente. Hoy no se juzga a Guillermo Rodríguez Morales, aquí hoy las FFAA de los grupos rnonopolicos juzgan a un combatiente del pueblo, juzgan en definitiva a la Resistencia.
Siempre los opresores condenaron la Libertad y la Rebelión, siempre han sido y serán derrotados.
GUILLERMO AURELIO RODRIGUEZ MORALES 
CARCEL PUBLICA, SANTIAGO DE CHILE, OCTUBRE DE 1981.








DEFENSA ANTE CONSEJO DE GUERRA