jueves, 4 de octubre de 2012

EL LIBRO DE LA HISTORIA DEL CHE (Leonel Rugama)


El libro de la historia del “che”
hijo de Augusto
hijo de Lautaro:
Lautaro
“Inche Lautaro
apubim ta pu huican”
(Yo soy Lautaro que acabó con los españoles)
casado con Guaconda
y hermano a su vez de Caupolicán (El fl echador del cielo)
y de Colocolo
engendró a Oropello;
Oropello engendra a Lecolón
y a sus hermanos;
Lecolón engendró a Cayeguano;
Cayeguano engendró a Talco;
Talco engendró a Rengo;
Rengo engendró a Túpac-Amaru;
Túpac-Amaru engendró a Túpac-Yupanqui;
Túpac-Yupanqui engendró a Tucapel;
Tucapel engendró a Urraca de Panamá;
Urraca engendró a Diriangén de Nicaragua

y este se suicidó
en las faldas del volcán Casitas
para nunca ser capturado
Diriangén engendró a Adiact
y éste fue colgado
en un palo de tamarindo que está en Subtiava
“Aquí murió el último jefe indio”
Y la gente de otras partes lo llega a ver como gran cosa
Adiact engendró a Xochitl Acatl (Flor de caña)
Xochitl Acatl engendró a Guegue Miquistl (Perro Viejo)

Guegue Miquistl engendró a Lempira;
Lempira engendró a Tecún-Umán;
Tecún-Umán engendró a Moctezuma Iluicámina;
Moctezuma Iluicámina engendró a Moctezuma Zocoyotlzin;
Moctezuma Zocoyotlzin engendró a Cuauhtémoc;
Cuauhtémoc engendró a Cuauhtémotz ihn;
y éste fue ahorcado por los hombres de Cortés
y dijo:
“Así he sabido
lo que signifi ca confi ar
en vuestras falsas promesas
¡oh Malinche! (Cortés)
yo supe desde el primer momento
en que no me di muerte
por mi propia mano
cuando entrasteis a mi ciudad
de Tenochtitlán
que me tenías reservado este destino”

Cuauhtémotz in engendró a Quaupopoca;
Quaupopoca engendró a Tlacopán;
Tlacopán engendró a Huáscar;
Huáscar engendró a Jerónimo;
Jerónimo engendró a Pluma Gris;
Pluma Gris engendró a Caballo Loco;
Caballo Loco engendró a Toro Sentado;
Toro Sentado a Bolivar;
Bolivar engendró a Sucre;
Sucre engendró a José de San Martín;
José de San Martín engendró a José Dolores Estrada;
José Dolores Estrada engendró a José Martí;
José Martí engendró a Joaquín Murrieta;
Joaquín Murrieta engendró a Javier Mina;
Javier Mina engendró a Emiliano Zapata;
Emiliano Zapata engendró a Pancho Villa;
Pancho Villa engendró a Guerrero;

Guerrero engendró a Ortiz;
Ortiz engendró a Sandino
Augusto César Sandino
hermano de Juan Gregorio Colindres

y de Juan Umanzor
y de Francisco Estrada
y de Sócrates Sandino
y de Ramón Raudales
y de Rufus Marín
y cuando hablaba decía:
“Nuestra causa triunfará
porque es la causa de la justicia
porque es la causa del amor”
y otras veces decía
“Yo me haré morir
con los pocos que me acompañan
porque es preferible
hacernos morir como rebeldes
y no vivir como esclavos”
Sandino engendró a Bayo;
el esposo de Adelita
de cual nació el “che”
que se llama Ernesto.










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miércoles, 3 de octubre de 2012

INTERVENCION EN ACTO “DE LA MEMORIA AL PODER, EL LEGADO DE MIGUEL Y EL CHE PARA NUESTROS DIAS”, UNIVERSIDAD ALBERTO HURTADO, ORGANIZA CONVERGENCIA ESTUDIANTIL SANTIAGO. (ALMA NEGRA)


Quisiera saludar en primer termino a quienes asisten hoy a este encuentro organizado por Convergencia Estudiantil Santiago, que nos convoca a reflexionar, discutir y recoger el legado de dos grandes de la historia (con mayúscula) latinoamericana. Dos revolucionarios presentes de manera permanente y continua en las luchas de nuestros pueblos. De manera especial, saludar  el esfuerzo que hace una franja importante de nuestro pueblo, entre ellos los estudiantes, particularmente secundarios, mapuches, pescadores artesanales, temporeros, juventud popular revolucionaria, entre otros sectores hoy en día movilizados que intentan construir un camino propio de lucha independiente de los caminos que hoy imponen las clases dominantes al que arrastran a otros sectores sociales y políticos que prefieren seguir luchando por reformas dentro del sistema y que no se plantean la lucha por la trasformación revolucionaria de la sociedad.

Agradezco profundamente la invitación que me han hecho de poder participar de este debate, y en este espacio y con ustedes, alumnos de esta universidad que no hace mucho debieron enfrentar la agresión y represión de fuerzas especiales de carabineros, quienes azuzados por los cavernarios hoy instalados en el gobierno, trataron de acallar la voz clara de estudiantes que señalan con tanta energía que la educación no se vende, sino que se defiende.

Quisiera saludar también a quien me acompaña en esta mesa, Manuel Cabieses, director de Punto Final con quien me unen ese tipo de lazos que en palabras del Che “no se pueden romper”, lazos generados no porque hayamos compartido militancia en el MIR, sino porque enfrentamos juntos un periodo de lucha contra la dictadura en  clandestinidad,  impulsando  la lucha de la resistencia popular,  el accionar político militar y la lucha miliciana, cuando muchos de los que hoy se arrogan haber aportado al termino de la dictadura, estaban en el exilio  o en sus casas silenciosos y paralizados por el miedo, esperando de manera oportunista mejores momentos y condiciones para montarse luego, como lo hicieron, sobre los hombros del pueblo combatiente, el pueblo de las barricadas, para negociar e instalar el abyecto sistema que no trajo ni justicia, ni alegría y que hoy las luchas populares comienzan a resquebrajar y a generarle importantes fisuras.

Compañeras y compañeros:

Podríamos estar horas y días enteros hablando del Che, de Miguel, de sus ideas, de sus trayectorias, de sus acciones, del papel que ambos jugaron en una época histórica caracterizada por el avance de la lucha de los pueblos a escala mundial y del inicio de la contraofensiva del imperio y de las burguesías  nativas para frenar tal avance, para recomponer su sistema de dominación e instalar el sistema de sociedad y de relaciones de dominación a escala internacional y local, que ustedes tan bien conocen. De ambos dirigentes se han escrito toneladas de artículos, centenares de libros, se han hecho películas, videos, obras de arte rescatando sus legados en una lucha constante contra los intentos de las clases dominantes por tergiversar, ocultar, falsificar y reducir al máximo el ejemplo de ellos.

¿Qué hace que este Guevara, este Enríquez renazcan una y mil veces?
¿Qué hace que hoy mismo ustedes acudan a sus ideas y legado, a 45 años del asesinato del Ché en la escuelita de La Higuera a donde había sido trasladado,  luego que fuera capturado herido y con sus armas destruidas tras la emboscada sufrida por la guerrilla en la quebrada del Yuro, a 39 años de la caída en combate de Miguel Enríquez en calle Santa Fé, enfrentando el cerco de los agentes de la DINA que buscaban prioritariamente a este dirigente que se negaba a salir del país, que llamaba a desarrollar la Resistencia Popular contra la dictadura, que con toda claridad decía que en esta la lucha se nos puede ir la vida pero la continuaremos hasta la victoria final?

Son muchos los revolucionarios destacados en el mundo, en Latinoamérica, en Chile. Hombres y mujeres que aportaron ideas, acciones, programas, que enfrentaron uno y mil problemas que la lucha presenta: Lenin, Trotsky, Ho chi Minh, Roxa Luxemburgo, Sandino, Santucho y tantos otros que responden a esa clara definición que alguna vez nos ofreciera Fidel Castro diciendo: lo que distingue a un revolucionario de quien no lo es, es que este ultimo se suma a la lucha cuando todas las condiciones están dadas, el revolucionario en cambio trabaja dura, ardua  y pacientemente por crear dichas condiciones y asegurar la victoria. Y de esa estatura eran tanto el Ché como Miguel.

El Ché sumándose a un proyecto revolucionario en México gestado por quienes venían de ser derrotados en su primer intento en el Cuartel Moncada, embarcándose en el Granma a luchar en un país desconocido, sobreviviendo a duras penas en un desembarco catastrófico para las fuerzas rebeldes, abandonando su maletín de medico para salvar armas y municiones apostando a un futuro incierto, apostando a la lucha frontal, desplegando toda su energía para generar las fuerzas y condiciones que permitieran la toma del poder. Un argentino que en base a esfuerzo y sacrificio alcanza grados de comandante, de Ministro, que asume tareas vitales para la revolución cubana obligándose el mismo a crecer, a estudiar, a formarse para estar a las alturas de cada desafío. Que escribe, polemiza, que no tiene empacho en criticar y enfrentar los dogmas instalados en la izquierda y las corrientes marxistas de la época, que desafía los manuales de economía política, que aporta en temas militares y en la reconstrucción histórica de la lucha guerrillera, que explora el rol del hombre en el socialismo con sus tesis sobre el hombre nuevo,que enfrenta duramente al imperio en todos los foros, que rechaza con indignación la política de la Unión Soviética y de China respecto a Viet Nam y que desarrolla una visión estratégica de la lucha a escala mundial y se juega por entero en esa dirección.

Que nos dice el Ché que podemos recoger hoy día: 

Señala en “Táctica y Estrategia de la Revolución Latinoamericana:
En las actuales condiciones históricas de América Latina, la burguesía nacional no puede encabezar la lucha antifeudal y antiimperialista. La experiencia demuestra que en nuestras naciones esa clase, aun cuando sus intereses son contradictorios con los del imperialismo yanqui, ha sido incapaz de enfrentarse a este, paralizada por el miedo a la revolución social y asustada por el clamor de las masas explotadas.”
“La lucha por el poder es el objetivo estratégico sine qua non de las fuerzas revolucionarias y todo debe estar supeditado a esta gran consigna” “frente a la decisión de alcanzar sistemas sociales más justos en América, debe pensarse fundamentalmente en la lucha armada. Existe, sin embargo, alguna posibilidad de transito pacífico…” “Recuérdese nuestra insistencia: transito pacífico no es logro de un poder formal en elecciones o mediante movimientos de opinión pública sin combate directo, sino la instauración del poder socialista, con todos sus atributos, sin el uso de la lucha armada...”

En su lectura de la Segunda Declaracion de la Habana realizada en la ONU señala:

” Frente a esta táctica y estrategia continentales, se lanzan algunas formulas limitadas: luchas electorales de menor cuantía, algún avance electoral, por aquí; dos diputados, un senador, cuatro alcaldías; una gran manifestación popular que es disuelta a tiros; una elección que se pierde por menos votos que la anterior; una huelga que se gana, diez que se pierden; un paso que se avanza, diez que se retroceden; una victoria sectorial por aquí, diez derrotas por allá. Y, en el momento preciso, se cambian las reglas del juego y hay que volver a empezar.
¿Por qué estos planteamientos? ¿Por qué esta dilapidación de las energías populares? Por una sola razón. En las fuerzas progresistas de algunos países de América existe una confusión terrible entre objetivos tácticos y estratégicos; en pequeñas posiciones tácticas se ha querido ver grandes objetivos estratégicos. Hay que atribuir a la inteligencia de la reacción el que haya logrado hacer de estas mínimas posiciones defensivas el objetivo fundamental de su enemigo de clase.
En los lugares donde ocurren estas equivocaciones tan graves, el pueblo apronta sus legiones año tras año para conquistas que le cuestan inmensos sacrificios y que no tienen el más mínimo valor. Son pequeñas colinas dominadas por el fuego de la artillería enemiga. La colina parlamento, la colina legalidad, la colina huelga económica legal, la colina aumento de salarios, la colina constitución burguesa, la colina liberación de un héroe popular... Y lo peor de todo es que para ganar estar posiciones hay que intervenir en el juego político del estado burgués y para lograr el permiso de actuar en este peligroso juego, hay que demostrar que se puede estar dentro de la legalidad burguesa. Hay que demostrar que se es bueno, que no se es peligroso, que no se le ocurrirá a nadie asaltar cuarteles, ni trenes, ni destruir puentes, ni ajusticiar esbirros, ni torturadores, ni alzarse en las montañas, ni levantar con puño fuerte y definitivo la única y violenta afirmación de América: la lucha final por su redención.

¿Que nos dice el Ché como estrategia frente al imperialismo, en su Mensaje a la Tricontinental, cuando ya esta en tierra boliviana encarnando su propuesta?

Es absolutamente justo evitar todo sacrificio inútil. Por eso es tan importante el esclarecimiento de las posibilidades efectivas que tiene la América dependiente de liberarse en forma pacífica. Para nosotros está clara la solución de esta interrogante; podrá ser o no el momento actual el indicado para iniciar la lucha, pero no podemos hacernos ninguna ilusión, ni tenemos derecho a ello, de lograr la libertad sin combatir. Y los combates no serán meras luchas callejeras de piedras contra gases lacrimógenos, ni de huelgas generales pacíficas; ni será la lucha de un pueblo enfurecido que destruya en dos o tres días el andamiaje represivo de las oligarquías gobernantes; será una lucha larga, cruenta, donde su frente estará en los refugios guerrilleros, en las ciudades, en las casas de los combatientes –donde la represión irá buscando víctimas fáciles entre sus familiares– en la población campesina masacrada, en las aldeas o ciudades destruidas por el bombardeo enemigo.
Nos empujan a esa lucha; no hay más remedio que prepararla y decidirse a emprenderla.

Sinteticemos así nuestras aspiraciones de victoria: destrucción del imperialismo mediante la eliminación de su baluarte más fuerte: el dominio imperialista de los Estados Unidos de Norteamérica. Tomar como función táctica la liberación gradual de los pueblos, uno a uno o por grupos, llevando al enemigo a una lucha difícil fuera de su terreno: liquidándole sus bases de sustentación, que son sus territorios dependientes.
Eso significa una guerra larga. Y, lo repetimos una vez más, una guerra cruel. Que nadie se engañe cuando la vaya a iniciar y que nadie vacile en iniciarla por temor a los resultados que pueda traer para su pueblo. Es casi la única esperanza de victoria.

Toda nuestra acción es un grito de guerra contra el imperialismo y un clamor por la unidad de los pueblos contra el gran enemigo del género humano: los Estados Unidos de Norteamérica. En cualquier lugar que nos sorprenda la muerte, bienvenida sea, siempre que ése, nuestro grito de guerra, haya llegado hasta un oído receptivo, y otra mano se tienda para empuñar nuestras armas, y otros hombres se apresten a entonar los cantos luctuosos con tableteo de ametralladoras y nuevos gritos de guerra y de victoria.

Miguel Enríquez pertenece a una generación influida fuertemente por la Revolución Cubana y por el pensamiento de Ché, generación que se plantea para Chile el problema de la lucha por el poder criticando fuertemente las concepciones políticas reformistas predominantes tanto de caracterización de la formación social chilena, como de la estrategia a desarrollar, las alianzas y los métodos de lucha,  siendo parte de uno de los grupos políticos que confluyen en 1965 a la fundación del MIR Chileno, que señala en su declaración de principios: “..la finalidad del MIR es el derrocamiento del sistema capitalista y su reemplazo por un gobierno de obreros y campesinos, dirigidos por órganos de poder proletarios, cuya tarea será construir el socialismo y extinguir  gradualmente el Estado para llegar a una sociedad sin clases. La destrucción del capitalismo implica un enfrentamiento revolucionario de clases antagónicas. Rechazamos la teoría de las etapas que establece equivocadamente que primero hay que esperar una etapa democrática burguesa, dirigida por la burguesía industrial antes que el proletariado tome el poder.

La organización fundada sin embargo, sobre la base de diversos grupos que asumían concepciones estratégicas y orgánicas diversas, no logra homogeneidad ni un gran desarrollo hasta que Miguel asume su conducción en 1967 iniciando un periodo de enfrentamiento de los problemas de definir una línea estratégica, desde su concepción insurreccional inicial, a una concepción foquista posterior y finalmente a la concepción de una estrategia de guerra del pueblo. Consecuentemente con lo anterior, se define una línea de construcción orgánica basada en los GPM y en el desarrollo de estructuras especializadas y de carácter profesional para asumir diferentes tareas de masas, militares, de aseguramiento, de propaganda. Numerosos son los documentos políticos que respaldan estas definiciones, enfrentando en paralelo las discusión de la táctica especifica a desarrollar, en el marco de un ascenso sostenido de las luchas populares, y frente a la alternativa de materializar su programa militar. Tal discusión, grupo operativo o acción directa de masas, se resuelve por el impulso de esta ultima línea que se traduce en el impulso y desarrollo de frentes intermedios y de acciones de masas en pobladores, estudiantes, campesinos principalmente.

No es este el espacio para relatar la historia del MIR en esos años, solo señalar que inaugurado el periodo prerrevolucionario y el ascenso al Gobierno de Allende, agudizadas las contradicciones al máximo con la burguesía y el imperialismo, así como también con la conducción reformista,  Miguel conduce a un partido que tiene presencia nacional, que impulsa una política de desarrollo de órganos de poder y una línea independiente de las masas y que lucha por buscar una salida a la crisis nacional y al agotamiento de la estrategia reformista ya a mediado de 1973.

Dos intervenciones de Miguel Enríquez sirven para sintetizar su pensamiento en coyunturas concretas:
En 1972 hablando en un foro organizado por trabajadores del diario El Clarín señalaba después de describir las funciones de coerción y represión del Estado burgués como instrumento de dominación de las clases dominantes: “… al interior del aparto del Estado, en su cúspide se instalo una fuerza social, un frente político que no representa los intereses de las clases dominantes y, al contrario, tiene fundamentales contradicciones con ellas. El resto del sistema, eso si, siguió establecido para lo que fue había sido construido y sigue funcionando. Para el resto de los componentes del aparato del estado, la norma de conducta siguió siendo la norma de conducta del aparato del estado capitalista.
¿Cuál  es la particular tarea que los revolucionarios debíamos y debemos proponernos?  Fundaméntenme desarrollar  la política concreta que hace madurar un periodo pre-revolucionario a una situación revolucionaria y que luchara teniendo como eje fundamental la conquista del poder”…y agrega posteriormente. “… No se trata de ir conquistando el poder a pedazos, como quien corta un salchichón a pedazos, y cada pedazo que se va ganando es una supuesta cuota de poder….por esa via, y caricaturizando, podríamos decir que cuando Recabarren era diputado, ya había una cuota de poder en manos del proletariado…”

En 1973 hablando en el teatro Caupolicán señala:

"Dos tácticas se ofrecen a la clase obrera y el pueblo. Una, que establece que no es posible profundizar la ofensiva popular, pues encendería de inmediato el enfrentamiento, que es necesario ganar tiempo, se mantiene al interior de la institucionalidad burguesa a la que no deja de criticar, pero no da salida alternativa a esta, se abre al dialogo con sectores del campo contrario, el que solo puede construir devolviendo empresas y haciendo concesiones.
Esta táctica esta condenada al fracaso, porque buscando aliados en el campo contrario los pierde en el campo propio.
La otra táctica es la táctica de los revolucionarios, la que ha puesto en práctica la clase obrera y el pueblo en las semanas  recientes.
La táctica de los revolucionarios consiste en reforzar y ampliar la toma de posiciones en fábricas, fundos y distribuidoras.
No devolver las grandes empresas tomadas, incorporarlas al área social bajo dirección obrera, imponiendo en la pequeña y mediana industria el control obrero.
Desarrollando la fuerza de los trabajadores fuera de la institucionalidad burguesa, estableciendo el poder popular en los comandos comunales, en los comités de defensa, multiplicando y extendiendo la ofensiva popular incorporando a ella a los pobladores, campesinos, estudiantes, extendiendo la movilización a todo el país…”

Compañeras y compañeros
Evidentemente la reseña y los textos que me he permitido presentar, son solo aspectos muy parciales del aporte y practica de ambos revolucionarios.

Sin embargo, nos queda aun la pregunta en el aire: ¿Por qué Miguel, porque el Ché trascienden y a pesar de todos los intentos por matarlos físicamente, por matar sus ideas, por convertirlos en iconos vacios, en imágenes de rebeldía, de audacia, de aventurerismo, despojándolos de su pensamiento filosófico, político, económico, de sus aportes al marxismo, sus capacidades de organizadores, de dirigentes de masas, sobretodo ocultando sus concepciones de estrategia política, aun así ellos trascienden. A pesar de toda el agua que ha pasado bajo los puentes, de caída de los regímenes de socialismo real, de desplome del muro, del ridículo fin de la historia decretado, aquí están nuevamente de vuelta.
A pesar de las nuevas derrotas del campo popular, de tantas traiciones sufridas de parte de quienes solo hasta ayer se decían continuadores de Miguel y proclamaban “seamos como el Ché”, mismos hoy instalados en coaliciones de gobiernos, en universidades, en ONG y que hoy solo concurren a la población, al campo o al taller laboral para pedir el voto, presentándose como única alternativa a los burgueses cuando su practica e intereses en nada los distingue ya de ellos.

A pesar del tiempo, de la distancia, de estos inconsecuentes y de la burguesía que dictaminó sus muertes, el Ché, Miguel, abandonan sus tumbas, sus memoriales, sus criptas y mausoleos donde fueron sepultados como pasado heroico, como habitantes de la memoria para estar vivos en la marcha de los jóvenes estudiantes, para encender la barricada, prestos a encapucharse, se suben al bote del pescador artesanal que se enfrenta a los grandes buques factorías, caminan silenciosos junto a los miembros de los órganos de defensa de los peñis allá en el sur lluvioso, se desplazan calmadamente apoyando a los compañeros que van a funar y a pintar los automóviles de los patrones que se roban el agua de las comunidades, caminan por los techos del liceo tomado por el Dario Rebelde, levantan antenas junto a quienes hacen radios populares, se instalan a la mesa de sonido rapeando junto a los Lumpen Crew, acompañan a la ACES en su ocupación del SERVEL, juntan fuerzas junto a los temporeros que preparan su paro sectorail.

Podemos entonces ahora, respondernos la pregunta sobre porque están vigentes ambos, porque entre multitudes surgen siempre sus rostros desafiantes. Y responderemos con palabras del lenguaje de ustedes, ese lenguaje que sin rodeos va a la dura:

Porque siempre dieron la cara. Porque no eran “hechizos” ni de cartón, ni revolucionarios de pasarelas que tan comunes son en estos pagos, porque miraban la realidad y no buscaban salidas fáciles ni cómodas, porque llamaban pan al pan y vino al vino y por eso ambos desnudaron que la lucha revolucionaria verdadera es la lucha por el poder, porque no vacilaron en señalar con toda claridad que para aspirar a cambiar la sociedad no bastaba con intenciones ni votos, que se debía construir organización, fuerza social y militar para derrotar al sostén principal del poder burgués, porque asumieron las primeras líneas en todas las tareas, porque condujeron al pueblo en sus luchas y en las derrotas no corrieron a cobijarse en embajadas, ni abandonaron la lucha para volverse médicos, funcionarios del estado, miembros de ONG, comentaristas políticos, o repulsivos renovados. Dieron cara, asumieron con acciones sus palabras, dieron lecciones de ética y moral revolucionaria a generaciones enteras.
Coherencia, consecuencia. Ética. Eso es lo que los hace trascender y enamorar de sus figuras y ejemplos a las nuevas generaciones asqueadas de tanto charlatanes, demagogos y patéticos ex revolucionarios que solo se lamentan como victimas e inventan neos reformismos.

Miguel Enríquez escribía poco después del golpe: "Sabemos que en esta lucha podemos perder la vida, pero la continuaremos hasta la victoria final". Es el mismo sentido de la carta de despedida del Ché a Fidel: Un día pasaron preguntando a quién se debía avisar en caso de muerte y la posibilidad real del hecho nos golpeó a todos. Después supimos que era cierto, que en una revolución se triunfa o se muere (si es verdadera)".

Quisiera terminar esta intervención con un poema, de Gonzalo Rojas quien ya partió:

Cifrado en octubre

Y no te atormentes pensando
que la cosa pudo haber sido de otro modo,
que un hombre como Miguel, 
y ya sabes a cuál Miguel me refiero,
a qué Miguel único,
la mañana del Sábado cinco de Octubre, 
a qué Miguel tan terrestre
a los treinta de ser y combatir, 
a qué valiente tan increíble con la juventud de los héroes.

Son los peores días, tú ves, 
los más amargos, aquellos
sobre los cuales no querremos volver,
 
Avísales a todos 
que Miguel estuvo más alto que nunca,
que nos dijo adelante cuando la ráfaga escribió su nombre en las estrellas,
que cayó de pié como vivió, rápidamente,
que apostó su corazón al peligro
clandestino, que así como nunca
tuvo miedo supo morir en octubre
de la única manera luminosa.

Y no te atormentes pensando, 
diles eso, 
que anoche lo echaron al corral de la morgue, 
que no sabemos gran cosa, 
que ya no lo veremos 
hasta después.

Gracias compañeros. ¡Solo la lucha nos hará libres!




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martes, 2 de octubre de 2012

LOS CONVERSOS. JUAN JORGE FAUDEZ. PUNTO FINAL

Los grupos económicos dueños de Chile y la llamada “clase política” están reunidos bajo un mismo toldo. De jóvenes fueron izquierdistas, de viejos, accionistas.


¿Por quién comenzamos?
Si hubiera que narrar la historia de cómo se puede ser parte de un gobierno socialista (emblemático en el mundo, como el de Salvador Allende), militante de un partido de Izquierda (el Movimiento de Acción Popular Unitaria, MAPU), ser víctima del derrocamiento del gobierno por un golpe militar (y de los peores, el de Pinochet), caer preso o saltar el muro de una embajada, salir al exilio con las patas y el buche, y ahora -casi 40 años después- ser magnate, o al menos pujante empresario capitalista, habría que contar la historia de estos cuatro hombres: Carlos Fernando Flores Labra, Oscar Guillermo Garretón Purcell, Enrique Correa Ríos y Eugenio Leonardo Tironi Barros. Salvo Flores, que tiene un partido propio -Chile Primero, aliado de la alianza derechista-, los tres últimos aspiran a formar parte -junto a otros 29 firmantes del documento De cara al futurodifundido en junio- de un bloque transversal de centroizquierda para el próximo asalto a la Presidencia de la República. Se trata de un texto programático con propuestas de reformas electorales, tributarias y educacionales. “En un mundo donde a la creencia ramplona de que ‘crecer’ es un verbo de derecha y ‘distribuir’ lo es de Izquierda, opusimos una visión en que crecer y distribuir se condicionan y se potencian, echando las bases de un equilibrio dinámico entre Estado, mercado y sociedad civil…”, afirman en ese texto.
Tironi y Flores son reformadores del capitalismo, pero obvio, desde dentro. El primero desde el ámbito de la gestión comunicacional y de la responsabilidad social empresarial. Tironi cree que las empresas pueden hacer negocio pensando en el bienestar de todo el mundo, es decir, de los que llama stakeholders de una empresa, es decir, los grupos de intereses o diversas partes interesadas o afectadas por una empresa: propietarios, gerentes, empleados, proveedores, clientes, acreedores, sociedad y gobierno. Flores, maestro de la neurolingüística y de la informática, es reformador haciendo eficiente los flujos de información (la “conversación”) al interior de los componentes de una empresa. Tiene a su haber la llamada “Internet de Allende”, un innovador y precursor esfuerzo de coordinación y planificación usando la tecnología de la época llamada Cybersyn. Estaba destinado a aplicar la cibernética a la gestión de las redes industriales chilenas, uno de los primeros intentos mundiales de usar las comunicaciones computacionales en la gestión a gran escala, inclusive “monitoreando el futuro”.
Correa y Garretón, entretanto, al parecer son usuarios del sistema capitalista, sin mayores pretensiones mesiánicas. Tironi es consciente de su vocación misionera de levadura en la masa: “Una cuestión que es quizás del Saint George’s y de la Católica”, ha dicho.
Es curioso como la Fundación Paz Ciudadana, cuyo presidente es Agustín Edwards Eastman, dueño de El Mercurio, y uno de los directores es Eugenio Tironi, es hoy un centro de unión de quienes en 1966-1967 se enfrentaron en dos grupos antagónicos: gremialistas y reformistas, estos últimos bajo el lema “El Mercurio miente”, antagonismo que fue literalmente mortal durante el golpe militar y la dictadura de Pinochet. Es así como además de Tironi vemos a Enrique Correa (que en la época de “El Mercurio miente” era presidente de la Juventud Demócrata Cristiana) como miembro del consejo consultivo de Paz Ciudadana a renglón por medio de Carlos Cáceres, y a Oscar Guillermo Garretón un poco más abajo. En la misma lista de los socios de Edwards están Guillermo Luksic, Horst Paulmann (Cencosud) y Julio Ponce Lerou (Soquimich, ex yerno de Pinochet). Otro antiguo líder de los estudiantes de la Universidad Católica, José Joaquín Brunner, es el asesor del directorio de la Fundación haciendo causa común con Carlos Alberto Délano Abbot (Grupo Penta) y con Alvaro Saieh (Grupo Saieh), mientras Bernardo Matte (Grupo Matte) es vicepresidente y tesorero y Sergio Bitar, ex ministro de Allende, Lagos y Bachelet, ex Izquierda Cristiana y hoy una de las grandes fortunas que financian el PPD, es vicepresidente y secretario.
Digamos que más que combatir la delincuencia, la Fundación Paz Ciudadana podría bien llamarse Fundación Reconciliación Nacional. Porque además de los nombrados están allí dirigentes connotados de la DC, de la UDI y RN, entre otros. Así los grupos económicos dueños de Chile y la llamada “clase política” están reunidos bajo un mismo toldo. Sólo falta Fernando Flores, lo que no deja de ser un mérito.
Cómo no podemos escribir un libro en dos páginas de Punto Final, vamos a una breve ficha de cada uno de nuestros cuatro protagonistas. ¿Por quién comenzamos?
EUGENIO TIRONI
Ex militante del MAPU Obrero Campesino (o MAPU Gazmuri) -llamado Martín en la clandestinidad, antes de exiliarse en 1974-, es hoy un próspero empresario comunicacional y lobbysta que asesora a otros empresarios, infinitamente más prósperos que él. En una difundida defensa de su cargo como director de Enersis, sostiene que en 1994, tras terminar su asesoría al gobierno de Patricio Aylwin, en el que fue director de la Secretaría de Comunicación, “…en vez de seguir la carrera política, como todo el mundo presumía que tenía que ser, prefiero volver a la sociedad civil, pero no a una ONG, sino a este artefacto que lo encuentro fascinante por la capacidad de transformación que tiene, que es la empresa”. Lo interesante de este párrafo es la identificación de la empresa con una suerte de “cañón de futuro”, parafraseando a Silvio Rodríguez, aunque sus adversarios duden de que sea para ir “matando canallas”. “Cuando me metí en esto, me metí bajo sus reglas, con el ánimo de reformarlas; soy un capitalista reformador”, asegura.
Por lo que se puede observar dado el carácter de su holding Tironi & Asociados, en el que desarrolla una línea de gestión de imagen corporativa usando como herramientas principales la comunicación organizacional y estratégica, y la responsabilidad social empresarial (a través de Gestión Social S.A.), su reforma del capitalismo apunta a hacerlo menos depredador de las personas -convenciendo a los empresarios que la explotación exagerada es un mal negocio-, y menos depredador de su entorno societal y ambiental, promoviendo estándares internacionales de transparencia y gestión del entorno.
Citando a Dominic Barton, líder mundial de McKinsey -consultora global de negocios que presta servicios a dos tercios de las compañías del Fortune 1000-, dice que es necesario tirar por la borda a Milton Friedman, quien asegura que “la responsabilidad social de la empresa es aumentar sus beneficios” sin mirar más allá de sus narices, y declara que ello es cortoplacista. Sostiene, por tanto, que la empresa “debe servir los intereses de susstakeholders o grupos de interés tanto como los de sus accionistas”. Lo que si de verdad se cumpliera, implicaría una suerte de social-capitalismo, ya que la plusvalía se redistribuiría de manera más equitativa. Un ejemplo de lo anterior es el intenso trabajo que está realizando Gestión Social S.A. en el Valle del Huasco, en Freirina, para lograr la reconciliación entre la comunidad, compuesta por 21 instituciones vecinales, y Agrosuper, el negocio de Gonzalo Vial Vial y familia.
Tironi ha destinado para el trabajo en Freirina a dos de sus expertos: al administrador público Juan Pedro Pinochet (gerente general de Gestión Social, quién además es director de El Dinamo, director de la Corporación Participa, y ex director ejecutivo de Un Techo para Chile y de Un Techo para Mi País), y a la antropóloga y magíster en comunicación social de la Universidad de Chile Valeska Naranjo, directora de Relaciones con la Comunidad, área creada en 2009 para trabajar en los territorios donde las empresas tienen sus proyectos y plantas, para armonizar las relaciones con las comunidades circundantes. La idea es que, renovada con tecnología de punta y sin olores que molesten a la población, la planta faenadora de cerdos de Agrosuper pueda estar funcionando tiqui-taca a fines de septiembre. Mal que nos pese, estamos ligados a Agrosuper por el estómago, ya que es productora del 73 por ciento de los salmones que se consumen en Chile, del 64 por ciento de los cerdos y de la mitad de los pollos. Tanto así, que al año vende más de dos mil millones de dólares en esos productos.
En el cumplimiento de su misión reformadora del capitalismo, el holding Tironi & Asociados, a través de Gestión Social S.A., trabaja con aliados estratégicos. Uno de ellos es la jesuita Universidad Alberto Hurtado, con la que desarrollan en conjunto el servicio Integridad y Empresa, perteneciente al Programa de Etica Empresarial y Económica (PEEE). Otro de sus aliados es el capítulo chileno de Transparencia Internacional, Chile Transparente. También la organización Business in the Community (BITC), empresas comprometidas a integrar valores y compromisos de responsabilidad social en sus prácticas de negocios. Esta red tiene socios en Europa, Asia del Pacífico, Latinoamérica y Norteamérica. Son también aliados estratégicos la organización sin fines de lucro Acción RSE, que agrupa a empresas chilenas; The Global Compact (o Pacto Global de las Naciones Unidas), iniciativa que promueve el compromiso Diez Principios de Conducta y Acción en Materia de Derechos Humanos, Trabajo, Medio Ambiente y Lucha contra la Corrupción; la CSR360 Global Partner Network, una red de organizaciones independientes que trabajan en el campo de la RSE, y Global Reporting Initiative (GRI) organización en red que promueve el desarrollo de reportes de sostenibilidad.
En este espíritu, sus principales clientes son, por orden alfabético: AES Gener, Aguas Andinas, Aguas Nuevas, Arcadis, BancoEstado, Cencosud, Chilevisión, Colbún, E-CL, Enaex, Endesa Chile, Enjoy, Essbio, Nuevosur, Finning CAT, HidroAysén, HydroChile, Itaú, La Araucana, LAN, Minera Escondida, Relsa, Saesa, TPI. Si bien las oficinas están ubicadas en Santiago, Gestión Social cuenta con una cartera de clientes en diferentes ciudades, como Iquique, Antofagasta, Rancagua, Concepción, Temuco, Coyhaique y Punta Arenas, además de muchas empresas con influencia a nivel nacional. A mediano plazo, busca la expansión de mercados a nivel latinoamericano. Los propietarios de Gestión Social S.A. son (desde mayo de 2010) Tironi & Asociados (41,85% de las acciones); Traf S.A., empresa de inversiones propiedad de Juan Pedro Pinochet (20,93%); Javier Zulueta, gerente general (20,93%), Alvaro Riffo, gerente de Relaciones con la Comunidad (10%) y Felipe Machado, gerente de Estrategia y Gestión (6,3%).
La sociedad matriz, Tironi & Asociados, fue fundada en 1994, y desde entonces ha participado en más de 500 proyectos de empresas, instituciones y corporaciones en Chile, Perú, España, Ecuador, Bolivia, Estados Unidos y Uruguay. Tiene oficinas en Santiago (Chile) y Lima (Perú). Tironi & Asociados cuenta con más de 60 profesionales. Para desplegarse por las zonas centro y sur de Chile trabaja desde 1998 en asociación con la empresa Periodistas Asociados, establecida en Concepción. Desde 2010 estableció un consorcio con el Instituto de Sociología de la Universidad Católica (Isuc–Tironi) para desarrollar metodologías en la investigación sobre organizaciones y audiencias. Para su despliegue por América Latina mantiene una red de empresas colaboradoras en Colombia, Argentina, Brasil, México, Uruguay y Venezuela, y desde 1997 una filial en Perú: Tironi & Asociados Perú. Allí ha desarrollado proyectos para más de cien empresas e instituciones públicas y privadas en las áreas de energía, minería, industria, retail, turismo, administración pública, banca y finanzas.
Tironi se cree su propio cuento. El año pasado dijo al Diario Financiero: “No hay doble militancia. Yo soy un empresario. De hecho, en torno a mí trabajan más de cien personas. Lo que ‘vendemos’ son dispositivos para aumentar la capacidad reflexiva de las empresas. Esto implica mantener e incentivar el espíritu crítico sin el cual no hay innovación, creatividad ni adaptación. Este es mi negocio, para usar la jerga económica. O mi vocación, si se prefiere. Si yo les llevara el amén mi labor no tendría sentido. Para eso que contraten a un bufón”.
FERNANDO FLORES
Su nombre completo es Carlos Fernando Flores Labra, ingeniero civil industrial, doctor en filosofía del lenguaje, autodefinido en su biografía como “político, empresario y emprendedor”. También ex MAPU, de la facción del hoy socialista Jaime Gazmuri. Flores fue senador por Tarapacá (2002-2010), miembro de la Comisión de Economía y de la Comisión Especial de Ciencia, Tecnología e Innovación, director de la Fundación País Digital, fundador de la Fundación Mercator, y fundador y presidente del Colegio Altamira.
En 1970, a los 27 años, fue nombrado director técnico general de la Corfo y simultáneamente director del Banco Interamericano (BID) y presidente del Instituto Tecnológico de Chile (Intec). Con el presidente Salvador Allende sirvió tres cargos ministeriales: de Economía, de Hacienda y Secretario General de la Presidencia. Luego de tres años de prisión política (fue detenido junto a los defensores de La Moneda que sobrevivieron, pues estuvo con Allende hasta el final), se estableció con su familia en Palo Alto, California, y se convirtió en investigador del Departamento de Ciencias de la Computación de la Universidad de Stanford. Allí, en un trabajo conjunto con Terry Winograd, experto en inteligencia artificial y profesor de ciencias de la computación, escribió un texto de relevancia en el campo del diseño organizacional y fundaron Action Technologies, Inc., pionera en el desarrollo de software. A fines de los 80 desarrolló “Workflow”, un sistema de gestión de flujos y circuitos producido y patentado por Action Technologies, que facilita mejorar la productividad mediante la coordinación y el lenguaje de sus empleados. “Workflow” fue aplicado a multinacionales como Young & Rubicam, General Motors y la IBM. Luego desarrolló el software El Coordinador y pudo hacer una fortuna que la revista Fortune -en un artículo del 8 de junio de 1987- calculó entre 35 y 40 millones de dólares. Para 1991 había vendido más de 100 mil copias del programa, y luego fundó otra firma, Business Design Associates (BDA). En la misma década del 90 hizo un contrato con Cemex, cementera mexicana, y abrió oficinas en Monterrey. Allí se hizo amigo del magnate Carlos Slim -entonces el más rico de América Latina, hoy el más rico del mundo según Forbes en su ranking 2012, con una fortuna neta de 69 mil millones de dólares, superando a Bill Gates que sólo tiene 61 mil millones-.
Invitado a Chile por el gobierno en 1992, fue contratado para asesorar a Codelco, Telefónica, BCI y Sodimac. En 1996, la CTC (cuyo presidente era entonces Oscar Guillermo Garretón) lo contrató para realizar una asesoría de mejoramiento de gestión que se llamaba Proyecto de Cambio y que costó 6 millones de dólares. En 1998 fundó el “Club de Emprendedores”, una suerte de comunidad orientada a reflexionar sobre el futuro y que costaba a los interesados cinco mil dólares anuales. Cuando lanzó su candidatura a senador, la iniciativa quedó congelada. Hoy dedica su energía a las fundaciones AtinaChile, Mercator, País Digital y al Colegio Altamira, que compró en 6 millones de dólares.
OSCAR GUILLERMO GARRETON
Oscar Guillermo Garretón Purcell es ingeniero comercial, economista, empresario, consultor y político. Durante los últimos meses del gobierno de Allende, a fines de 1972, se unió a otros miembros del MAPU para formar la facción más radical, de corte marxista-leninista, el MAPU-Garretón. Hoy es socialista. Fue subsecretario de Economía en el gobierno de Allende y estuvo exiliado en Cuba.
Su trayectoria empresarial es más rutilante que la política: presidente del directorio de Empresa de Transporte de Pasajeros Metro S.A. (1990), sociedad anónima estatal, pues sus dos accionistas principales son Corfo (56,74%) y el Ministerio de Hacienda (43,26%). Después del Metro, al que administró con criterios de empresa privada dirigidos a maximizar las utilidades, Garretón se privatizó. Ha sido así presidente de la Compañía de Teléfonos de Chile -española- y luego presidente de la Compañía de Telecomunicaciones de Chile cuando cambia de nombre. Esta empresa había sido privatizada en 1987. Al salir de ese cargo, declaró: “Más que duplicamos el tamaño de la compañía. Entré cuando valía 3.200 millones de dólares y cuando me fui valía 6.400 millones”. Luego fue presidente de Empresas Iansa, privatizada desde 1988. En ese cargo tuvo la asesoría de Enrique Correa durante la llamada “guerra del azúcar”, con apoyo de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), contra los fabricantes de gaseosas que querían introducir la fructosa en sus productos.
Hoy Garretón es presidente de Ferrocarril del Pacífico S.A., una empresa 100% privada controlada por el Grupo Sigdo Koppers. Participa también en la junta directiva de la Universidad Andrés Bello junto con Juan Antonio Guzmán y Jorge Selume -ambos del Grupo Saieh (ver PF 764, págs, 10-11)- y Julio Bustamante, del Grupo Cruzat.
CORREA & INSULZA
Enrique Correa Ríos figura como director de Cimenta, empresa inmobiliaria, y un holding: Imaginacción Correa & Correa, fundado en 1996, su caballo de batalla para el lobby desde el que, además de los clientes privados, realiza asesorías probono a la Fundación Salvador Allende, Educación 2020, Hogar de Cristo y Museo de la Solidaridad Salvador Allende.
Imaginacción Correa & Correa jugó un rol importante en la elección de José Miguel Insulza -también ex mapucista- como secretario general de la OEA. Hizo lobby con sus clientes ya que la empresa de Correa ha prestado asesoría a gobiernos de Centro y Suramérica. Insulza agradecido lo designa con frecuencia como “observador” de la OEA -con excelentes honorarios- en procesos electorales latinoamericanos. Misiones que le han servido para abrir nuevos contactos. En marzo de 2010 fue jefe de la Misión de Observadores de la OEA en Colombia. En 2011 jefe de observadores en el referéndum de Ecuador y representante de la misión especial en Bolivia.
El 19 de septiembre de 2011, Panamá solicitó al secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, por medio de su embajador, Guillermo Cochez, aclarar el “detalle de las contrataciones” que ese organismo ha mantenido desde 2005 con Correa. Pidió conocer fechas, motivos y montos de los pagos e informes de las gestiones realizadas, así como la supuesta relación de Correa, en 2008, con la campaña presidencial de Insulza y su posible vínculo “con el levantamiento de la suspensión de Cuba de la OEA en 2009”. Se le respondió que la información estaba disponible en la red interna de la OEA. Según el listado de asesores de diversas nacionalidades del llamado “Grupo de Reflexión”, Correa recibió 111.919 dólares, con un promedio anual de 22.384 dólares. Otros chilenos que aparecen en el listado son Luis Maira, con 25.808 dólares, Nicolás Eyzaguirre y Heraldo Muñoz, sin cifras de pagos.
Enrique Correa fue seminarista, democratacristiano y dirigente del MAPU-Gazmuri. Estuvo exiliado en Moscú, donde recibió adiestramiento en método conspirativo. Regresó clandestino a Chile, dedicándose durante un tiempo a la instrucción de militantes. Luego se hizo socialista. Fue ministro secretario general de Gobierno del presidente Patricio Aylwin -recibiendo elogios de Pinochet, entonces comandante en jefe del ejército- y luego se desempeñó como consejero de la Cancillería, director de Flacso (1997) y consultor del BID en el mismo año. De allí dio el salto al área privada. El PS lo marginó más tarde, pero mantiene una relación ambigua con ese partido.

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PARO DE TEMPOREROS




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domingo, 23 de septiembre de 2012

COMENTARIO DEL LIBRO “SIN TIEMPO PARA LAS PALABRAS, TEOPONTE LA OTRA GUERRILLA GUEVARISTA EN BOLIVIA” (ALMA NEGRA)





Libro escrito por Gustavo Rodríguez Ostria, editado por Grupo Editorial Kipus, Septiembre 2006. 650 páginas que incluyen texto, croquis, fotografías, un  prólogo y una presentación,  bibliografía consultada, listado de participantes en la guerrilla y en las redes urbanas del ELN.

Se estructura de la siguiente forma:
1º Parte: Volveremos a las montañas, desglosada en siete capítulos: El legado del Che, El sol tras la cordillera, Viejos y nuevos aliados, En el Caribe socialista, Si vas para Chile, Armando escenario en Bolivia, Armas y palabras.
2ª Parte: Tiempo de Desastre,  que incluye los capítulos: Represión y muerte, Ultimas semanas del destino, Triunfo del militarismo, La cruz y el fusil, muerte en la retaguardia cochabambina.
3ª Parte: Volvimos a las montañas: cuyos capítulos son: Primeros pasos, Morir en la puerta del teatro, La columna perdida, Por el sendero de la derrota, La columna que no fue.
4ª Parte : Un balance necesario:  que contiene: Biografía de una derrota, Mas allá de Teoponte, Imágenes en los bordes.

El autor nació en La Paz en 1952, es Economista, tiene una Maestría  en Ciencias Sociales y otra en Historia Andina, ambas de FLACSO. Docente y Decano dela Facultad de Ciencias Económicas y  Sociológicas de la Universidad de San Simón, siendo Viceministro de Educación Superior del 2003 al 2005, bajo el Gobierno de Carlos Mesa Gibert que duró similar tiempo y que debió renunciar  por la presión y las movilizaciones de masas, tomas de carreteras y bloqueos  en La Paz, El Alto y Santa Cruz.

El libro es presentado en su contratapa como el libro de un autor que sostiene que la guerrilla guevarista no termino en 1967 con la caída del Ché, sino que se prolonga hasta la llamada guerrilla de Teoponte de 1970 que dura 100 días y que el autor revela de manera documentada y critica la desconocida presencia de Cuba, de sectores del Partido Socialista Chileno, de trotskistas del Secretariado Unificado,  de guevaristas argentinos y de cristianos y marxistas bolivianos en esta guerrilla.

Este un libro que debe ser leído y conocido por todos quienes pretenden formarse ideológicamente para luchar por transformar revolucionariamente la sociedad capitalista bajo la cual vivimos. Pero, a mi juicio debe ser leído cuidadosamente porque como todo texto, este texto no es “neutral” ni “objetivo” (cosa que no existe en ningún texto) ni tampoco es escrito por sobrevivientes ni militantes del ELN. El propio autor en el prologo señala que su libro es una investigación que se inscribe en la corriente denominada “historia del presente” es decir “de los individuos y de los grupos en cuya coetaneidad se desenvuelve el historiador  que registra la historia y escribe su discurso”, lo que implica, en definitiva, que no son los protagonistas los que hablan, analizan, evalúan, olvidan, manipulan los datos, sino que es el historiador, en este caso el autor, quien selecciona los recuerdos, profundiza en tal o cual mirada o testimonio, para presentar su discurso, su propia interpretación de los hechos, discurso que en definitiva es construido desde una postura política o ideológica si es que se quiere, y en este caso, el del libro que comentamos es la postura ideológica del autor que explicita “su rechazo al método de lucha que acude a la impaciencia de las armas, a la intolerancia y al culto a la violencia”.

Un libro que es una investigación histórica sobre una organización que se definió así misma como Ejercito, que su esfuerzo central fue la lucha armada, pero realizada por una persona que ideológicamente no comparte el método, que participa como ministro de un gobierno  derribado por las movilizaciones de masas insurgentes en Bolivia, persona que tiene acceso “confidencial y personal” a fuentes de las mismísimas FFAA (y a alto nivel) y que por el contrario presenta muy pocos documentos oficiales de la organización investigada (ELN) y escasísimos testimonios directos de sus principales protagonistas vivos y que se sostiene explícitamente con el aval de un protagonista de la red urbana (“Ramiro”, quien presenta el libro) cuyo devenir posterior a la guerrilla lo lleva a estar en una de las tantas fracciones en que se atomiza el ELN (historia bien conocida en Chile por miristas, frentistas, lautaristas) el PRT-B que luego se disolvería.
La riqueza del libro esta dada porque es una investigación que permite hacerse un cuadro general del proceso que asume una generación de luchadores latinoamericanos para hacer realidad una de las tesis fundamentales del Mensaje del Che a la Tricontinental: Crear un, dos tres Vietnam como camino concreto para enfrenta al Imperialismo.  Se trata por tanto de una estrategia global, a escala planetaria, que intenta ser asumida por centenares de latinoamericanos articulados primero en torno al Che, apoyados por Cuba, y que se juegan absolutamente en una estrategia y en un método de lucha: la lucha guerrillera.
El libro esta escrito para dejar en claro que la lucha armada no sirve y pude ser absolutamente legitimo por parte del autor escribirlo, pero son demasiado notorias las ausencias de protagonistas vivos que defiendan con su testimonio y su evaluación lo realizado, y por el contrario son resaltado todos los errores, los aspectos negativos de la experiencia y caricaturizados al máximo como la propia frase que escoge el autor para cerrar el libro aduciendo que los guerrilleros “no tenían tiempo para la palabra”.

Quien escribe estas líneas tiene la misma edad que el autor del libro, es por tanto de la misma generación,  vivió y participó de la lucha armada derrotada en Chile, pero también asistió a la felicidad de ver triunfar la lucha en Vietnam, en Laos, Cambodia, Argelia, Angola, Nicaragua, así como el enorme desarrollo de fuerzas sociales, políticas y militares en  El Salvador, Colombia, por solo mencionar algunos escenarios, conociendo a muchos compañeros revolucionarios tanto de Chile ( y principalmente del ELN chileno y protagonistas de esta historia) como para aceptar las caricaturas que de ellos se presentan, casi como personas que buscan la muerte para realizarse como individuos.

De este libro yo rescato la recuperación histórica de la gesta heroica de combatientes latinoamericanos que recogen el llamado del Che para enfrentar al imperialismo y desarrollar la lucha en momentos de polarización a escala mundial y de ascenso de las luchas a escala mundial. Rescato los antecedentes que permiten ver a un grupo de compañeros que se sobrepone a la muerte del Che y que inmediatamente comienzan a trabajar para continuar con su intento concreto en momentos de crisis de las formas y métodos de lucha de la vieja izquierda latinoamericana que actuaba como furgón de cola de las burguesías y que apostaba al desarrollo del reformismo y la lucha parlamentaria como única propuesta. Ciertamente es la época en que surgen en toda Latinoamérica corrientes trotskistas, maoístas, guevaristas, que tratan de ir más allá de la política reformista, camino que es incierto, camino que se sabe puede ser de fracasos o triunfos, de vida o muerte como lo sentencia Guevara desde su carta de despedida a Fidel (en una revolución se triunfa o se muere, si es verdadera). Ese el  tremendo aporte de esta generación de latinoamericanos que incluye a Tupamaros, al MIR chileno, al PRT-ERP que trazan una estrategia de lucha por el Poder. Y ese es e objetivo central del empeño que el libro trata pero que no lo evidencia, convirtiendo la experiencia en un anecdotario rico en antecedentes y hechos, pero sacado del contexto político real.  Pero la experiencia desarrollada por el ELN se sostiene sola, habla a la historia por si misma y a pesar de los esfuerzos del autor por descalificar a sus conductores, al propio ELN en un acto digno de magia valorando el compromiso y calidad humana de los combatientes pero al mismo tiempo presentándolos como inmaduros, emocionales, militaristas, ingenuos, “fierreros”, despolitizados, doblegados por un verticalismo extremo, desacreditando a sus lideres: Inti ( Peredo murió finalmente según el autor porque en medio de un golpe represivo pidió a su guardia privacidad para hacer el amor y lo descubrieron solo, Chato retratado permanentemente como líder solo por su nombre, sin capacidades, vacilante,  fusilando a sus compañeros, “Ricardo”  Elmo Catalán asesinado por un compañero que no quería ir a la montaña ) ) la historia relatada es fascinante: boliviano, chilenos y argentinos articulándose en un proyecto de lucha armada que parte desde la derrota profunda, logra recomponer fuerzas de todo tipo, levanta estructuras, resuelve temas de logística, establece alianzas sociales y políticas extensas (con bases del PC boliviano, con maoístas, con trostkistas, con cristianos de base). Y lo hace desde las fuerzas propias, sin contar con la retaguardia ni los recursos de Cuba, enfrentando la represión, obligándose a actuar en la ciudad como guerrilla urbana para conseguir recursos, hasta lograr construir una fuerza guerrillera de casi 50  hombres que suben a la montaña.
Ciertamente se cometen errores, muchos errores. Lo cierto es que quien nada hace nunca comete errores, y en este caso, donde no hay camino fácil, donde se enfrentan todo tipo de dificultades y caminos inciertos, los errores son más que los aciertos.
Personalmente comparto alguna de las críticas al foquismo y a la repetición mecánica de la guerrilla rural como método, sobretodo en un país como Bolivia donde el minero y el indígena como fuerza principal de lucha por los cambios se ha demostrado como históricamente mas potente que el campesinado al que apela la guerrilla rural de este esfuerzo.  Critica que comparto en tanto el grupo es mas militar que político militar, pero nunca ingenuo o despolitizado y al margen de la coyuntura política nacional e internacional.
Los errores de conducción guerrillera, la enorme desproporción de fuerzas que enfrentan puesto que luchan no solo con los militares bolivianos, sino con todo el aparato de informaciones norteamericano, de asesores, de recursos y tecnología, llevan al descalabro a la fuerza guerrillera que finalmente ni siquiera puede rendirse porque cada detenido, prisionero, colaborador es simplemente asesinado al momento de ser capturado sobreviviendo muy pocos al acoso, muriendo varios de ellos de hambre, de heridas graves  que no pueden ser atendidas.

Para muchos jóvenes del Chile de hoy que hablan de guerra de clases, de lucha armada, de enfrentamiento y de guerra, la lectura de este libro los puede llevar a enfrentar la verdad de este tipo de lucha donde no basta la determinación, ni la sola voluntad, ni el ejercicio teórico o ideológico de comprensión.  Como en ningún otro libro en este (al igual que el texto escrito por los sobrevivientes de Neltume) se palpa la fatiga, el dolor, el hambre con mayúscula, la debilidad extrema, la adrenalina, lo contradictorio del ser humano que en cuestión de segundos es un héroe y luego villano, héroe y miserable, audaz y valiente en grado sumo y vacilante, paralizado por el miedo segundos después. No es el relato tipo realismo socialista de Asi se templo el acero o el libro El Comité Regional Clandestino actúa  en que los protagonistas armados del infalible marxismo leninismo son siempre analíticos, valientes, ordenados, metódicos y saben siempre que al final van a triunfar. Este texto nos muestra, quizás en extremo, las miserias humanas del combatiente, de los mandos, en medio de la lucha. Las penurias, el desaliento, el robo de comida, los líos de faldas, las desconfianzas, el ambiente real en que se mueven las fuerzas revolucionarias cuando finalmente se atreven a salir del panfleto, de la declaración, del pliego reivindicativo, del análisis de lo que podría ser y pasan a ser actores, protagonistas del intento por cambiar el mundo, de asumir aquello que sostuviera Marx: se trata no de entenderlo, sino de entenderlo para cambiarlo. Y en ese sentido este texto tiene el altísimo valor de presentarnos el esfuerzo de esta generación de revolucionarios en toda su magnitud.

Y a contrapelo quizás de las intensiones del propio autor, el texto nos da señales claras del rol de la lucha armada. Justamente el autor se contradice respecto a la afirmación de que la guerrilla estaba aislada políticamente porque las masas andaban en otra, cuando describe la efervescencia que se produce en las ciudades cuando se conocen los asesinatos de los guerrilleros, al punto que desestabiliza al propio gobierno y posteriormente lo tumba  a partir del intento de golpe de estado de los sectores  mas cavernarios, o la propia sorpresa del autor de no explicar con claridad como es que tantos jóvenes y sobretodo cristianos  quieren sumarse a la lucha a pesar de los reveses, o de los esfuerzos de los mineros que finalmente rescatan a los pocos sobrevivi9entes de esta experiencia.

Aquí es donde, a mi juicio, se devela el problema de enfoque del autor: porque en definitiva es un enfoque que solo mira al grupo directo implicado en el esfuerzo guerrillero (guerrilleros y redes) pero no visualiza correctamente lo que la guerrilla esta impactando en la coyuntura nacional e internacional: las preocupaciones de USA, las simpatías que se van traduciendo cada vez mas en apoyo de sectores de masas que llega a todos los rincones de la sociedad y de las organizaciones políticas como la propia DC cuyos jóvenes se suman, maoístas que intentan abrir su propio frente, trotskistas que salen de su eterno discurso obrerista para asumir las lucha armada. Porque el autor se para desde la ética, la condena a la violencia a priori, no puede ver la lucha de clases como totalidad de fuerzas que se influyen, que se afectan, que se correlacionan permitiendo dar esos saltos o cambios cualitativos en la lucha de clases que nosotros ya muy bien conocemos en Chile de masas que pueden avanzar rápidamente a construir poder popular o que pueden retroceder rápidamente, lo que Trotsky llamaba la compulsión en la lucha de clases.

Finalmente en este comentario agradecer al autor y al libro porque me han hecho conocer facetas de queridos compañeros que no conocía. Me toco la suerte de ser parte integrante del  sistema defensivo del Presidente Allende conocido como GAP, cuando tenia apenas veinte años. Y en esa época conocí a muchos de los actores de esta  guerrilla, compañeros del Partido Socialista fracción ELN. A pesar de convivir casi dos años con ellos nunca hablaron de esta dramática historia. Por cierto conocía sobre Elmo Catalan y Tirso Montiel, pero no sabia del primerísimo rol jugado por Arnoldo Camus, “Tati” Beatriz Allende Bussi, “Fernando” Francisco Gomez  Cerda ni por “Luisito” con quien mas cercanía tuve en esos años. Luisito fue detenido herido después del golpe y trasladado Tejas Verdes desde donde se perdió su rastro. 
Vaya para los que pertenecieron al PS- ELN un abrazo fraternal y reconocimiento sincero, porque a pesar de todos los errores y criticas que se pueden hacer, por sobretodo eso se levanta una verdad indesmentible: hicieron lo que sus conciencia política le dictaba e intentaron, como los de la comuna de Paris, tomar el cielo por asalto.

Para los que desde la academia, desde fuera de la lucha concreta pontifican sobre lo que pudo ser, estas palabras que pertenecen a otro cubano que vivió la guerra de Angola para decir en propiedad lo que dice:

  Que fácil es agitar un pañuelo a la tropa solar
Del manifiesto marxista y la historia del hambre
Que fácil es suspirar ante el gesto del hombre
Que cumple un deber
Y regalarle ropitas a la pobrecita
Hija del chofer
Que fácil de enmascarar sale la oportunidad.
Que fácil es engañar al que no sabe leer
Cuántos colores, cuántas facetas tiene el pequeño burgués.
Que fácil es trascender con fama de original
Pero se sabe que entre los ciegos el tuerto suele mandar
Que fácil de apuntalar sale la vieja moral
Que se disfraza de barricada
De los que nunca tuvieron nada
Qué bien prepara su mascara el pequeño burgués.
Viva el harapo señor
Y la mesa sin mantel
Viva el que huela a callejuela
A palabrota y taller.
Desde una mesa repleta cualquiera decide aplaudir
La caravana en harapos de todos los pobres
Desde un mantel importado y un vino añejado
Se lucha muy bien
Desde una mesa gigante y un auto elegante
Se sufre también
En un amable festín se suele ver combatir.
Si fácil es abusar más fácil es condenar
Y hacer papeles para la historia para que te haga un lugar.
Que fácil es protestar por la bomba que cayó
A mil kilómetros del ropero y del refrigerador
Que fácil es escribir algo que invite a la acción
Contra tiranos, contra asesinos
Contra la cruz o el poder divino
Siempre al alcance de la vidriera y el comedor.
Viva el harapo señor
Y la mesa sin mantel
Viva el que huela a callejuela
A palabrota y taller.

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